La ANAC cambió las reglas. Ahora los cuarteles pueden operar drones en emergencias sin necesidad de habilitaciones especiales — y la mayoría no lo sabe.

La Resolución N° 550/2025 de la Administración Nacional de Aviación Civil reemplazó el sistema anterior de clasificación por categorías abiertas, específicas y certificadas, alineándose con el marco de la Unión Europea. El cambio más relevante para los bomberos: la categoría Abierta permite operar aeronaves de hasta 250 gramos en vuelo visual y sobre zonas no densamente pobladas sin autorización previa de la ANAC.

Un cuartel en el interior de Argentina, respondiendo a un incendio de pastizal o una búsqueda de persona, puede operar legalmente un dron de menos de 250 gramos desde el mismo momento en que llega a la escena.

Para qué sirve un dron en una emergencia

La respuesta corta: para ver lo que no se puede ver desde el suelo.

En un incendio forestal o de interfaz, el jefe de operaciones toma decisiones con información fragmentada. ¿Hacia dónde avanza el frente? ¿Hay estructuras en la trayectoria? ¿El camino de retirada sigue despejado? Sin un punto de observación elevado, la respuesta a esas preguntas llega tarde o no llega.

Un dron con cámara óptica proporciona en tiempo real una imagen cenital del teatro de operaciones. Para un cuartel sin acceso a helicóptero — que es prácticamente todos los cuarteles voluntarios de Argentina — eso es un cambio de capacidad operativa real.

Las cámaras térmicas amplían el uso:

  • Detección de puntos calientes post-extinción (evita reencendidas)
  • Búsqueda de personas en zonas de humo o vegetación densa
  • Mapeo de focos en incendios de gran superficie
  • Detección de fuga de calor en incendios estructurales antes de ventilación

Un dron con cámara térmica integrada como el DJI Mavic 3T (249 gramos, versión térmica) o el Autel EVO II Dual 640T (algo más pesado, requiere categoría Específica) combina ambas capacidades. El primero cae dentro de la categoría Abierta; el segundo requiere tramitación.

Qué puede hacer un cuartel hoy, sin trámites

Bajo la Resolución 550/2025, un cuartel puede operar sin autorización previa si cumple estas condiciones:

  • Aeronave de hasta 250 gramos (peso incluyendo batería y accesorios)
  • Vuelo visual: el operador siempre ve el dron con sus propios ojos
  • Fuera de zonas densamente pobladas: en emergencias rurales, forestales o de periferia urbana esto suele cumplirse
  • Distancia de seguridad de aeropuertos y helipuertos según los mapas de la ANAC (disponibles en la app DroneZone)

El DJI Mini 4 Pro pesa 249 gramos con batería. Cámara de 4K, estabilización de 3 ejes, autonomía de 34 minutos. Precio en Argentina: alrededor de 1.200 a 1.500 dólares según el kit.

Para un cuartel, eso es una inversión de un solo vehículo de movilidad menor. No es trivial, pero tampoco es inalcanzable, especialmente en compra conjunta con municipios o a través de la Defensa Civil provincial.

Lo que se puede hacer con la categoría Específica

Para operaciones más exigentes — vuelo nocturno, operación en zonas urbanas, aeronaves más pesadas con cámaras térmicas de mayor resolución — la Resolución 550/2025 establece la categoría Específica. Requiere:

  • Declaración de operación aprobada por la ANAC
  • Manual de operaciones del cuartel o unidad
  • Seguro de responsabilidad civil
  • Piloto con certificación ANAC

El proceso tarda entre 30 y 90 días según la complejidad de la operación declarada. Para cuarteles que quieren operar drones térmicos en incendios forestales de interfaz — donde el riesgo justifica el equipamiento avanzado — este es el camino.

Por qué Chile ya lo hace y Argentina recién empieza

La Fuerza Aérea de Chile opera drones Hermes Q900 para monitoreo de incendios forestales desde 2017. En la temporada 2025-2026, los UAV del Ejército y la FACH proporcionaron inteligencia en tiempo real al sistema CONAF durante los peores focos en Araucanía y Concepción.

Argentina tiene el marco regulatorio. El rezago no es legal sino de adopción.

El primer obstáculo real es la capacitación: operar un dron en emergencia requiere un piloto que no esté absorbido por otras tareas de la operación. Idealmente, el cuartel debería tener al menos dos personas capacitadas en pilotaje y un protocolo de activación del dron integrado al despacho inicial.

El segundo obstáculo es la integración al sistema de comando: un dron que graba video que nadie está mirando o que nadie puede procesar no aporta inteligencia. El video debe llegar en tiempo real al jefe de operaciones, no al piloto que está mirando el control remoto.

Un modelo replicable en 6 meses

Un cuartel mediano puede implementar capacidad de reconocimiento aéreo con estos pasos:

  • Comprar un DJI Mini 4 Pro o similar (bajo 250g) — aplica categoría Abierta sin trámites
  • Capacitar a dos efectivos en pilotaje (cursos certificados ANAC disponibles en línea, entre 40 y 80 horas)
  • Redactar un procedimiento operativo interno de 2 páginas que defina cuándo se activa el dron, quién lo opera y cómo se transmite el video al jefe de incidente
  • Practicar en ejercicios de simulacro antes de usarlo en una emergencia real
  • Si la provincia o el municipio financia un dron con cámara térmica (categoría Específica), sumar ese equipamiento al paso 1 y tramitar la habilitación mientras se capacita al personal.

    La tecnología está disponible. La ley lo permite. La decisión es de cada cuartel.


    Fuentes: ANAC — Resolución 550/2025 · Infodefensa — Fuerza Aérea de Chile y drones Hermes Q900 · DroneLife — Thermal Drones for Wildfire Monitoring, agosto 2026 · Drone Launch Academy — Firefighting Drones 2026.


    Tags: drones · ANAC · tecnología · reglamentación · incendios forestales · equipamiento · UAV