Mapa Directorio Normas Calculadora Academia Foro

Carnavales populares con carros alegóricos y pirotecnia artesanal: el operativo preventivo que exige otro tipo de recorrido

Carnavales populares con carros alegóricos y pirotecnia artesanal: el operativo preventivo que exige otro tipo de recorrido

Un evento que se mueve, y el riesgo se mueve con él

En un recital o en una fiesta patronal, el riesgo está en un predio fijo. En un corso con carros alegóricos, el peligro avanza a paso de hombre por un circuito de 600 a 1.500 metros, rodeado de público a menos de dos metros. Cada carro lleva generador, combustible, kilómetros de cable y decoración muy inflamable. A eso se suma la pirotecnia artesanal, que en muchos pueblos todavía se fabrica y se tira sin habilitación. Por eso el operativo de bomberos no puede limitarse a una autobomba estacionada en la esquina. Hay que pensar el recorrido como una línea de riesgo que se desplaza.

Marco normativo que hay que conocer

  • Ley Nacional 20.429 de Armas y Explosivos y Decreto 302/83: regulan fabricación, depósito, transporte y uso de pirotecnia. El organismo de control es el RENAR (ex ANMaC). La pirotecnia que se fabrica en un patio, sin habilitación, está fuera de la ley y no tiene ningún control de calidad.
  • NFPA 1123 (Code for Fireworks Display): desde 2022 está integrada en NFPA 1124. Fija la distancia mínima al público en 70 pies por pulgada de diámetro del mortero, o sea unos 21 m por cada 25 mm. Una bomba de 3 pulgadas necesita un radio libre de unos 64 m.
  • NFPA 160: efectos de llama ante público. Se aplica a lanzallamas decorativos, antorchas y fuentes de fuego montadas sobre carros.
  • EN 15947 y EN 16256: la primera clasifica los artículos pirotécnicos en categorías F1 a F4, y la segunda cubre la pirotecnia escénica (T1/T2). Sirven de referencia para exigir productos certificados y operadores habilitados.
  • NFPA 10 e IRAM 3517: selección, ubicación y mantenimiento de matafuegos.
  • NFPA 58: almacenamiento y manejo de GLP, presente en muchos carros con quemadores o cocinas.
  • Ley 19.587 y Decreto 351/79: carga de fuego y condiciones de seguridad, útiles para fundamentar exigencias ante el municipio.

El carro alegórico como unidad de riesgo

Un carro típico es un acoplado o chasis de camión con una estructura de madera, hierro y mucha decoración: telgopor (poliestireno expandido), espuma de poliuretano, papel, tela sintética, pintura en aerosol y purpurina. El poliestireno y el poliuretano tienen alto poder calorífico, por encima de 25 MJ/kg en el caso del poliestireno, y se propagan rápido en vertical. Además liberan humo denso y tóxico, con monóxido de carbono, y en el caso del poliuretano, cianuro de hidrógeno. Un carro decorado puede quedar totalmente envuelto en llamas en menos de dos minutos.

Las fuentes de ignición más comunes son:

  • Generadores a nafta montados sobre la estructura, a veces con el bidón de reserva al lado.
  • Instalación eléctrica precaria: zapatillas en cascada, cable unipolar sin protección, empalmes con cinta, luminarias halógenas apoyadas sobre telas.
  • Pirotecnia disparada desde el propio carro o desde el público, con chispas que caen sobre decoración seca.
  • Cigarrillos y bengalas de mano en la carroza.

Inspección previa: la mitad del trabajo

La inspección se hace en el galpón o en la zona de concentración, nunca en la calle con el carro ya en marcha. Un checklist mínimo:

  • Generador en la parte trasera o en un remolque aparte, con escape libre, a no menos de 1 m de cualquier material combustible y con el combustible de reserva fuera del carro.
  • Tablero con disyuntor diferencial de 30 mA y termomagnéticas, cable tipo taller (doble aislación) y sin empalmes expuestos.
  • Luminarias LED en vez de halógenas.
  • Al menos dos matafuegos ABC de 5 kg (o uno de 10 kg) por carro, con carga vigente según IRAM 3517 y accesibles desde el piso.
  • Salida rápida desde la parte alta del carro: escalera fija o rampa. Los chicos y las comparsas no pueden quedar atrapados arriba.
  • Prohibición de pirotecnia sobre el carro, salvo pirotecnia escénica a cargo de un operador habilitado.
  • Cilindros de GLP asegurados, con válvula accesible y regulador en buen estado.

Cómo diseñar el recorrido del operativo

El error clásico es dejar la autobomba en un extremo del circuito. Si el incendio ocurre a 800 m y la calle está llena de gente, la unidad no llega. La propuesta es trabajar por sectores:

  • Dividir el circuito en tramos de 200 a 300 m, cada uno con una dotación a pie: dos bomberos con matafuegos de 10 kg ABC y uno con mochila de agua o espuma.
  • Unidad liviana con equipo de alta presión (tipo forestal o pick-up con tanque de 400 a 600 litros) que avanza detrás del último carro. Es la única que puede moverse dentro del corso.
  • Autobomba principal en un punto de acceso transversal, con vía de entrada despejada y vallada, y conexión a hidrante si existe.
  • Corredor de evacuación libre de 3,5 m sobre una calle paralela, acordado con tránsito y policía.
  • Comunicación por radio en un canal exclusivo, con un jefe de operativo que vea todo el circuito.

Pirotecnia artesanal: tolerancia cero en zona de público

La pirotecnia casera o sin marca no tiene tiempos de mecha confiables, tiene composición desconocida y muchas veces se arma con clorato de potasio, muy sensible a la fricción. Si la organización quiere un espectáculo de fuegos artificiales, tiene que hacerse en un sitio de disparo aparte, con perímetro de seguridad según NFPA 1123/1124, operador inscripto en el RENAR y un acta firmada. Durante el corso, cualquier venta o uso de pirotecnia en las veredas debe informarse a la policía para que intervenga.

Protección del personal

Los bomberos que trabajan a pie entre el público necesitan chaquetón y pantalón con certificación EN 469 o NFPA 1971, casco, guantes, linterna y chaleco reflectivo de alta visibilidad. En carnavales de verano, el estrés térmico es real: hay que prever hidratación y relevos cada 60 a 90 minutos.

Conclusión

Un corso exige un operativo móvil, sectorizado y basado en una inspección previa seria. El trabajo más importante se hace antes del desfile: revisar los carros, exigir matafuegos y disyuntores, separar el combustible y sacar la pirotecnia artesanal de la zona de público. Si eso se hizo bien, la noche del corso los bomberos se dedican a vigilar.

Foto: Karla Vidal / Unsplash