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Cómo trasladar una autobomba a larga distancia: semirremolques, normas y datos técnicos

Cómo trasladar una autobomba a larga distancia: semirremolques, normas y datos técnicos

Por qué importa planificar el traslado

Muchos cuarteles de bomberos voluntarios reciben unidades que tienen que recorrer cientos o miles de kilómetros. Puede ser una autobomba donada que llegó al puerto de Zárate o de Buenos Aires, una unidad que vuelve de carrozado en otra provincia o un camión que va a reparación mayor. Una autobomba mediana pesa entre 12 y 18 toneladas en orden de marcha, así que moverla mal sale caro. Puede dañar el chasis, la bomba o el tanque, y además exponer al cuartel a multas o a un siniestro en ruta.

Las tres formas de mover una unidad pesada

  • Por sus propios medios: es la opción más común cuando la unidad está habilitada, tiene patente y la VTV vigente. Hace falta un chofer con la licencia profesional que corresponda y la unidad tiene que estar en condiciones mecánicas reales. No alcanza con que arranque.
  • Sobre semirremolque cama baja (carretón): se usa cuando la unidad no está patentada, viene de importación, está fuera de servicio o el trayecto es demasiado largo para exigirla.
  • Remolque con grúa pesada: sirve para tramos cortos o rescates. A larga distancia no conviene, porque castiga la transmisión y el tren delantero.

Marco normativo argentino

En rutas nacionales manda la Ley Nacional de Tránsito 24.449 con su Decreto Reglamentario 779/95 y sus modificaciones, entre ellas el Decreto 32/2018. Los límites de dimensiones que más se usan en la práctica son estos:

  • Ancho máximo: 2,60 m.
  • Alto máximo: 4,10 m medidos desde la calzada.
  • Largo: 13,20 m para camión simple y 18,60 m para tractor con semirremolque.
  • Peso por eje: 6 t en eje simple delantero con rodado simple, 10,5 t en eje simple con rodado doble, 18 t en tándem doble y 25,5 t en tridem.
  • Velocidad máxima para camiones en ruta: 80 km/h.

Si el conjunto supera alguna de estas medidas, se trata de una carga excepcional. En ese caso hace falta un permiso de tránsito de Vialidad Nacional para las rutas nacionales y uno de la Dirección de Vialidad de cada provincia para las provinciales. El permiso puede exigir vehículo de acompañamiento, horario diurno y cartelería de carga ancha o larga. El transportista que contraten tiene que estar inscripto en el RUTA (Registro Único del Transporte Automotor) y tener el seguro de carga al día.

La cuenta del alto: el punto crítico

Una autobomba con equipamiento en el techo, como escaleras, barras de luces o monitor, suele medir entre 3,10 y 3,40 m. Un semirremolque cama baja estándar tiene la plataforma a unos 0,85–0,95 m del piso. Sumado, el conjunto queda en el límite de 4,10 m o lo pasa. Por eso conviene:

  • Pedir una cama baja con cuello desmontable o de plataforma rebajada, con una altura de piso de 0,50–0,65 m.
  • Medir la unidad real, no la de la ficha técnica, y bajar lo que se pueda: barras de luces, escaleras o reflectores telescópicos.
  • Revisar el recorrido para ver puentes, pasos bajo nivel, túneles y peajes con pórtico. En el NOA y en Cuyo hay tramos con gálibos ajustados.

Sujeción de la carga: normas EN 12195

En Argentina no hay una norma específica para trincar autobombas. La referencia técnica más usada es la serie europea EN 12195:

  • EN 12195-1: cálculo de fuerzas de amarre. Pide resistir 0,8 g hacia adelante en una frenada y 0,5 g hacia los costados y hacia atrás.
  • EN 12195-2: eslingas de poliéster con etiqueta de LC (capacidad de amarre) y STF (fuerza de tensado estándar).
  • EN 12195-3: cadenas de amarre. Para vehículos de más de 10 t son lo recomendable, con tensores de grado 8.
  • EN 12640: puntos de amarre en la plataforma del semirremolque.

Como regla práctica, usen cuatro amarres como mínimo, uno por esquina y cruzados, tomados del chasis o de los ganchos de remolque. No los tomen nunca de paragolpes, estribos, carrocería ni cajoneras. Agreguen calzas en las ruedas y una goma antideslizante bajo los neumáticos, que eleva el coeficiente de fricción a 0,6 aproximadamente y reduce mucho la fuerza de amarre que se necesita. A los 50 km y en cada parada hay que revisar la tensión.

Preparar la autobomba antes de cargarla

La NFPA 1900 (que en la edición 2024 absorbió a la NFPA 1901 sobre aparatos automotores contra incendio) y la NFPA 1910 (ex NFPA 1911, sobre inspección y mantenimiento) dan buenos criterios para la revisión previa. En unidades de origen europeo, la referencia es la EN 1846-2, que fija los requisitos comunes de los vehículos de bomberos, incluida la estabilidad y la distribución de cargas.

  • Vaciar el tanque de agua y espumógeno. 3.000 litros de agua son 3 toneladas que se mueven y desplazan el centro de gravedad.
  • Drenar la bomba y las líneas si en el recorrido hay heladas, por ejemplo en la Patagonia o la Puna. Una bomba centrífuga congelada se puede fisurar.
  • Asegurar o sacar el equipamiento suelto: mangueras, herramientas, equipos autónomos, generadores.
  • Frenos: dejar el freno de estacionamiento aplicado y, si la unidad tiene frenos neumáticos, controlar que no pierda aire.
  • Desconectar la batería para evitar descargas o cortocircuitos en el viaje.
  • Hacer un registro fotográfico completo antes de cargar, como respaldo ante cualquier reclamo al transportista.

Si la unidad viaja rodando

Cuando la autobomba hace el trayecto por sus propios medios, revisen neumáticos (profundidad y fecha de fabricación), fluidos, correas, frenos y luces. Planifiquen etapas de no más de 8 a 10 horas de manejo, con relevo de chofer. Las láminas retrorreflectivas laterales y traseras tienen que estar en buen estado. Como referencia de calidad del material pueden tomar la IRAM 3952 de láminas retrorreflectivas. Lleven la documentación completa: cédula, seguro, VTV y nota del cuartel o de la federación que autorice el traslado.

Checklist rápido

  • Peso y medidas reales de la unidad, tomados en báscula y con cinta métrica.
  • Transportista inscripto en el RUTA, con seguro de carga y cama baja adecuada.
  • Permisos de Vialidad Nacional y provinciales, si es carga excepcional.
  • Recorrido revisado por gálibos y restricciones de peso.
  • Tanques vacíos, bomba drenada, equipamiento asegurado.
  • Amarres según EN 12195, con cadenas, calzas y goma antideslizante.
  • Fotos y acta de entrega firmada al cargar y al descargar.

Un traslado bien planificado cuesta mucho menos que reparar una bomba fisurada o un chasis torcido. Ante la duda, consulten con su federación provincial: muchas ya tienen transportistas de confianza que hacen estos traslados.

Foto: Matt C / Unsplash