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Depósitos de fertilizantes con nitrato de amonio: el riesgo de explosión que la normativa argentina no termina de regular

Depósitos de fertilizantes con nitrato de amonio: el riesgo de explosión que la normativa argentina no termina de regular

Un fertilizante que también es un oxidante de alta energía

El nitrato de amonio (NH4NO3) es uno de los fertilizantes nitrogenados más usados del mundo. Tiene entre 33,5% y 34% de nitrógeno en grado fertilizante. Sin embargo, para un cuerpo de bomberos no es un producto agrícola más: es un oxidante de clase 5.1 que, en ciertas condiciones, puede pasar de una descomposición térmica a una detonación. En Argentina se comercializa sobre todo como nitrato de amonio calcáreo (CAN, alrededor de 27% N) y en solución con urea (UAN). También circula nitrato de amonio grado técnico, que se usa en minería, y nitrato puro que se usa en algunas mezclas físicas. Muchos de esos depósitos están en acopios y agronomías de pueblos chicos, a pocas cuadras de escuelas y viviendas, y los primeros en llegar ante un incendio son los bomberos voluntarios.

Lo que enseñan los antecedentes

  • Texas City (1947): unas 2.300 toneladas a bordo del buque Grandcamp. Murieron más de 580 personas.
  • Toulouse, planta AZF (2001): entre 300 y 400 toneladas de material fuera de especificación. Hubo 31 muertos.
  • West, Texas (2013): un incendio en una distribuidora de fertilizantes terminó en la detonación de unas 30 toneladas. Murieron 15 personas, 12 de ellas bomberos y personal de emergencias que estaban combatiendo el fuego.
  • Beirut (2020): alrededor de 2.750 toneladas almacenadas durante años en un galpón portuario. Hubo más de 200 muertos y daños en un radio de varios kilómetros.

West es el caso que más debería preocuparnos. No era un puerto ni una planta química, sino un comercio rural con silos de madera, sin rociadores y sin plan de respuesta. El informe de la U.S. Chemical Safety Board concluyó que los bomberos no tenían información sobre el riesgo de detonación y que siguieron una táctica ofensiva sobre un incendio que ya no se podía controlar.

Datos técnicos que todo jefe de dotación debería conocer

  • Funde a unos 169 °C. Por encima de los 200 a 210 °C empieza a descomponerse de forma exotérmica y libera óxidos de nitrógeno. El humo pardo anaranjado (NO2) indica que el producto ya se está descomponiendo.
  • Tiene su propio oxígeno. Sofocar con arena, espuma, CO2 o vapor no sirve. Lo único eficaz es mucha agua, aplicada temprano.
  • El confinamiento y la contaminación aumentan la sensibilidad. Combustibles como gasoil, aceite, granos, madera o bolsas de polietileno, cloruros, ácidos y metales como cobre, zinc o bronce facilitan la descomposición. El ANFO, el explosivo de uso minero, es básicamente nitrato de amonio con un 6% de gasoil.
  • El nitrato fundido es peligroso. Si escurre hacia canaletas, desagües o fosas, puede acumularse confinado y contaminado.
  • A 32 °C cambia de fase cristalina. Los ciclos de temperatura de un galpón en verano lo apelmazan, fracturan los gránulos y aumentan su porosidad. Un producto viejo y mal almacenado es más sensible.

Qué dicen las normas internacionales

NFPA 400 (Hazardous Materials Code), capítulo 11, que absorbió a la antigua NFPA 490, es la referencia más completa. Exige:

  • Edificios de una sola planta, sin sótanos y con construcción no combustible.
  • Pilas de bolsas de no más de 6,1 m de alto, 6,1 m de ancho y 15,2 m de largo, con pasillos de al menos 0,9 m.
  • Silos sin madera expuesta y separación estricta de combustibles, ácidos y materiales orgánicos.
  • Un piso sin desagües donde pueda acumularse producto fundido.

Las ediciones posteriores a West endurecieron los requisitos de rociadores automáticos y de separación. La norma estadounidense OSHA 29 CFR 1910.109(i) fija criterios similares.

En Europa, la Directiva Seveso III (2012/18/UE) incorpora al régimen de accidentes mayores los depósitos de nitrato de amonio grado fertilizante desde 1.250 toneladas, los de grado técnico desde 350 toneladas y los de material fuera de especificación desde apenas 10 toneladas. Además, el Reglamento (UE) 2019/1009 obliga a que los fertilizantes con alto contenido de nitrógeno superen un ensayo de resistencia a la detonación antes de salir al mercado.

Para la respuesta, la Guía de Respuesta en Caso de Emergencia (GRE), guía 140, que corresponde al UN 1942 y al UN 2067, indica inundar con agua desde lejos. Si el incendio involucra una cisterna, un vagón o un camión, indica aislar 800 metros en todas las direcciones.

El vacío argentino

En Argentina, la regulación está fragmentada:

  • Grado técnico: lo controla el organismo nacional de armas y explosivos en el marco de la Ley 20.429.
  • Registro como fertilizante: está a cargo del SENASA.
  • Transporte: lo regulan la Ley 24.449 y la Resolución ST 195/97 sobre mercancías peligrosas por carretera.
  • Seguridad laboral: la Ley 19.587 y el Decreto 351/79 establecen requisitos generales de protección contra incendios. Las normas IRAM 3517 (extintores) e IRAM 10005 (señalización de seguridad) son complementarias.

Lo que no existe es un reglamento nacional específico para almacenar nitrato de amonio grado fertilizante que sea comparable al capítulo 11 de NFPA 400 o a los umbrales de Seveso. En la práctica, la habilitación de un depósito en una agronomía depende del código municipal de turno y de lo que exija la ART. Rara vez se informa a los bomberos de la zona qué cantidad hay almacenada, en qué estado está ni cómo se distribuye.

Recomendaciones para cuarteles

  • Relevar el área de cobertura: agronomías, acopios, cooperativas y depósitos mineros. Registrar toneladas, presentación (bolsas, big bags o granel), tipo de construcción y cercanía a viviendas.
  • Preplanificar: fuentes de agua de gran caudal, accesos, perímetro de evacuación y criterio de retirada.
  • Definir de antemano el umbral defensivo: si hay masa de nitrato comprometida en el fuego, humo pardo o producto fundido y no se logra controlar rápido, se retira a todo el personal y se evacúa en un radio de al menos 800 metros.
  • No usar monitores sin dotación cerca de la pila si la situación ya escaló. En West, la distancia fue lo que separó a los sobrevivientes de las víctimas.
  • Exigir información: pedir a los municipios que la habilitación de estos depósitos requiera notificar a bomberos, con fichas de seguridad y planos actualizados.

Mientras la normativa no se actualice, la prevención depende de que cada cuartel sepa qué hay en su zona antes de que suene la sirena.

Foto: Matt C / Unsplash