Descontaminación post-incendio: qué hacer con el EPP contaminado antes de volver al cuartel
El incendio no termina cuando se apaga el fuego
Durante años, el estado del equipo de protección personal (EPP) se tomó como una medalla: el chaquetón tiznado y el casco negro de hollín eran señal de experiencia. Hoy sabemos que ese hollín es una mezcla de cancerígenos. En 2022 la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, Monografía 132) clasificó la exposición ocupacional del bombero en el Grupo 1: cancerígeno comprobado para humanos. Es la categoría más alta, la misma del tabaco y el amianto.
El humo de un incendio estructural o vehicular deja sobre el EPP y la piel hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), como el benzo[a]pireno, además de benceno, formaldehído, cianuro de hidrógeno, dioxinas, furanos y metales pesados. Esos contaminantes no se quedan en el incendio: suben a la autobomba con la dotación, entran al cuartel y llegan a las casas. La exposición se reduce con un protocolo simple, repetible y aplicado siempre.
Qué dicen las normas
- NFPA 1851 (Selección, cuidado y mantenimiento de conjuntos de protección para incendios estructurales y de proximidad), hoy integrada en la NFPA 1850, la norma consolidada. Establece la reducción preliminar de la exposición en el lugar del hecho, la limpieza avanzada después de cada exposición a productos de combustión y la inspección avanzada al menos una vez por año. También fija el retiro del equipo a los 10 años desde su fabricación, sin importar cómo se vea.
- NFPA 1971 (ahora en la NFPA 1970): fija los requisitos de desempeño del conjunto. Todo lavado o reparación tiene que conservar esas prestaciones.
- EN 469:2020 e ISO 11613: son las referencias europea e internacional para la ropa de protección en incendios estructurales. Las siguen la mayoría de los equipos importados que llegan a la Argentina. Ambas exigen respetar las instrucciones de limpieza del fabricante, que vienen en la etiqueta.
- En el país, el EPP del bombero voluntario queda bajo la órbita de cada Federación y del Consejo Nacional (Ley 25.054). Conviene que cada cuartel tenga su procedimiento operativo escrito basado en NFPA 1851/1850 y en el manual del fabricante.
Paso 1: descontaminación gruesa en el lugar
Se hace apenas la dotación sale de la zona caliente, con el ERA todavía colocado, para no respirar las partículas que se desprenden al limpiar.
- Cepillado en seco: con un cepillo de cerdas blandas, de arriba hacia abajo, sacar el hollín suelto del casco, el chaquetón, el pantalón y las botas.
- Enjuague húmedo: agua a baja presión (línea de 1" o manguera de jardín, nunca chorro directo de la autobomba) con detergente suave y cepillo. Un balde con jabón y otro con agua limpia alcanzan para empezar.
- Limpieza de la piel: toallitas descontaminantes o agua con jabón en cuello, mandíbula, orejas, manos y muñecas. Son las zonas de mayor absorción dérmica, y la absorción aumenta con la temperatura de la piel. No hay que esperar a llegar al cuartel.
- Retiro ordenado: sacarse el EPP de afuera hacia adentro, guantes al final, para no pasar contaminación a la ropa de base.
Paso 2: aislamiento para el traslado
El EPP contaminado nunca viaja en la cabina. La cabina es un espacio cerrado donde los compuestos que liberan los textiles (off-gassing) se concentran durante todo el viaje.
- Embolsar el chaquetón, el pantalón, la monja y los guantes en bolsas plásticas gruesas, cerradas y rotuladas con el nombre de cada uno.
- Llevarlas en un compartimento exterior o en un vehículo de apoyo.
- Tener en la unidad una muda de ropa limpia y una segunda monja para cada integrante.
- Ventilar la cabina con las ventanillas abiertas en el regreso.
Paso 3: llegada al cuartel
- El EPP sucio entra por una zona sucia definida y no pasa nunca por la cocina, los dormitorios ni las oficinas.
- Ducha dentro de la primera hora después del incendio, con agua tibia (no caliente) y jabón, para frenar la absorción.
- La ropa de base va a lavarse en el cuartel. No se lleva a casa.
Paso 4: limpieza avanzada según NFPA 1851
Lo ideal es usar un lavarropas industrial de carga frontal (extractora) destinado solo al EPP. Los de carga superior con agitador dañan las costuras y las cintas reflectivas.
- Temperatura del agua: no más de 40 °C (105 °F).
- Detergente: pH entre 6,0 y 10,5. Sin lavandina ni solventes clorados, que degradan las fibras de aramida y la barrera de humedad.
- Centrifugado: no más de 100 G.
- Separar las capas (capa exterior, barrera de humedad y barrera térmica) si el fabricante lo permite, y cerrar los velcros y cierres antes de lavar.
- Secado: a la sombra con buena ventilación, o en secadora a no más de 40 °C. Nunca al sol: la radiación UV degrada el Nomex y el Kevlar y reduce la resistencia de la capa exterior.
- Casco, botas y guantes: agua tibia, detergente suave y cepillo. El ERA se limpia según el manual del fabricante, con especial cuidado en la máscara y el regulador.
Paso 5: inspección y registro
Después de cada lavado, revisar si hay costuras abiertas, quemaduras, zonas endurecidas o decoloradas, cintas reflectivas despegadas y daños en la barrera de humedad. Anotar cada limpieza avanzada en una ficha por equipo con la fecha, el tipo de intervención y el responsable. Ese registro es lo que pide NFPA 1851 y la base para decidir cuándo retirar un conjunto.
Lo mínimo indispensable
No hace falta un presupuesto enorme para empezar. Con un kit por autobomba (cepillo, dos baldes, detergente neutro, toallitas, bolsas rotulables y monjas de recambio), una zona sucia marcada en el cuartel y la regla de ducharse en la primera hora, la exposición baja mucho. El lavarropas extractor y el segundo juego de EPP son la siguiente meta. El equipo limpio no es una cuestión estética: protege la salud de toda la dotación y de sus familias.
Foto: Aidan Bartos / Unsplash