Incendios en embotelladoras de bebidas carbonatadas: sobrepresión de CO2 en líneas de llenado
Por qué una embotelladora no es un depósito más
Una planta de gaseosas, aguas con gas o cerveza parece un incendio industrial común: cartón, film stretch, pallets de madera y miles de botellas PET. Pero tiene algo que cambia la táctica por completo: dióxido de carbono (CO2) almacenado como líquido a presión, distribuido por cañerías hasta los carbonatadores y las llenadoras. El CO2 no arde, pero con fuego cerca se convierte en tres problemas: sobrepresión de recipientes, asfixia en zonas bajas y proyección de fragmentos.
Cómo está el CO2 en la planta
- Tanque criogénico a granel: lo habitual en plantas medianas y grandes. Guarda CO2 líquido refrigerado a unos -20 °C y 18-21 bar, con capacidades de 6 a 50 toneladas. Tiene doble válvula de alivio y, muchas veces, disco de ruptura.
- Baterías de cilindros: en plantas chicas. A 20 °C el cilindro está a unos 57 bar; por encima de los 31 °C (temperatura crítica) el CO2 deja de ser líquido y la presión sube rápido con la temperatura.
- Vaporizador y regulación: bajan la presión a la de trabajo de la línea, normalmente entre 3 y 8 bar.
- Carbonatador (saturador): recipiente a presión donde se mezcla el agua o jarabe con CO2, entre 3 y 8 bar.
- Llenadora isobárica (de contrapresión): antes de llenar, presuriza cada botella con CO2 a la misma presión del producto. La llenadora y su tanque anular están siempre con gas.
Un dato para dimensionar: 1 kg de CO2 líquido genera alrededor de 0,5 m³ de gas a presión atmosférica. Una fuga de 1 tonelada son unos 500 m³ de gas más pesado que el aire (densidad relativa 1,52), que corre por el piso hacia fosas, sótanos, canaletas de cintas transportadoras y salas de bombas.
Qué pasa cuando el fuego alcanza la línea
Botellas llenas. Una gaseosa típica lleva entre 3 y 4 volúmenes de CO2: a 20 °C la botella está a unos 3-4 bar, y con calor la presión sube mientras el PET se ablanda (su transición vítrea está cerca de los 75 °C). Los pallets expuestos al fuego revientan en cadena y proyectan tapas, líquido y fragmentos. En vidrio el riesgo de esquirlas es mucho mayor.
Recipientes de proceso. Carbonatadores y llenadoras tienen válvulas de seguridad, pero la exposición directa a llama debilita el acero antes de que la válvula pueda aliviar. Si la estructura cede, se produce una explosión física sin combustión.
Tanque a granel. Un tanque de CO2 rodeado de fuego puede tener una falla catastrófica del tipo BLEVE. No es teoría: en Repcelak (Hungría, 1969) la rotura de tanques de CO2 líquido mató a nueve personas. Un detalle que confunde: si la presión baja de 5,2 bar (punto triple), el CO2 líquido pasa a sólido. Se forma hielo seco que puede tapar la descarga de válvulas y líneas de alivio justo cuando más se necesitan.
El peligro invisible: atmósfera con CO2
- La Res. SRT 295/03 fija una CMP de 5.000 ppm (0,5%) y una CMP-CPT de 30.000 ppm.
- El IDLH es de 40.000 ppm (4%). Arriba del 7-10% hay pérdida de conciencia en minutos.
- El CO2 es tóxico por sí mismo, no solo desplaza oxígeno. Con 4% de CO2 un oxímetro todavía marca cerca de 20,1% de O2, un valor que parece seguro.
- El detector de 4 gases estándar (O2, LEL, CO, H2S) no mide CO2. Hace falta un sensor infrarrojo (NDIR) específico.
Táctica recomendada
- Al llegar, pedir al responsable de planta: ubicación del tanque de CO2, cantidad almacenada, válvula de corte general, planos de fosas y si hay amoníaco en el sistema de frío (muchas plantas lo usan).
- Cortar el CO2 en origen, en la salida del tanque o de la batería de cilindros, no en la llenadora.
- ERA obligatorio en sala de llenado, fosas y sótanos aunque no haya humo visible. Ventilar desde los puntos bajos con ventilación por presión positiva.
- Tanque expuesto: enfriar con chorros desde posiciones protegidas, con monitores fijos si es posible. No mojar las válvulas de alivio ni sus descargas: el agua se congela y las bloquea. Si el venteo cambia de tono o aumenta de golpe, retirarse.
- Zonas de pallets de PET: atacar desde lejos, con distancia de seguridad frente a reventones y protección facial completa.
- Fugas de líquido: la nube blanca es humedad condensada, no el borde del gas. El CO2 llega más lejos que lo que se ve. Hay riesgo de quemaduras criogénicas por contacto (-78 °C en el hielo seco).
- Perímetro: monitorear CO2 a nivel de piso a sotavento y en desagües y conductos vecinos.
Marco normativo de referencia
- NFPA 55: almacenamiento de gases comprimidos y fluidos criogénicos, con requisitos específicos para sistemas de CO2 líquido aislado.
- NFPA 13: clasificación de mercaderías y protección por rociadores en almacenes de plásticos y PET.
- NFPA 72: detección y alarma; complementar con detección fija de CO2 en salas cerradas.
- NFPA 470: competencias del personal de respuesta a materiales peligrosos.
- EN 13445 y EN ISO 4126-1: diseño de recipientes a presión y válvulas de seguridad, útiles para leer placas de equipos importados.
- EN 1089-3: código de colores de cilindros; el CO2 se identifica con ojiva gris.
- Ley 19.587 y Decreto 351/79 (Anexo VII): protección contra incendios en establecimientos industriales. IRAM 3517 rige el control y mantenimiento de extintores de la planta.
Para llevarse
En una embotelladora el peligro no es solo el fuego. Cortar el CO2 en origen, medir CO2 y no solo O2, enfriar el tanque sin mojar las válvulas y no confiarse de las botellas son las cuatro decisiones que más pesan. La visita previa con el jefe de mantenimiento vale más que cualquier improvisación en la intervención.
Foto: niculcea florin / Unsplash