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Incendios en teatros, auditorios y salas de espectáculos: telones, utilería inflamable y evacuación con la sala llena

Incendios en teatros, auditorios y salas de espectáculos: telones, utilería inflamable y evacuación con la sala llena

Por qué una sala de espectáculos es un riesgo especial

Teatros, auditorios, boliches y salas de recitales juntan varias cosas en el mismo lugar. Hay mucha gente encerrada, a oscuras, distraída y que no conoce el edificio. Hay mucho material combustible en el escenario. Y hay pocas salidas, que además suelen estar mal mantenidas. La noche del 30 de diciembre de 2004, en República Cromañón, una bengala prendió fuego al revestimiento acústico del techo, hecho con espuma de poliuretano y media sombra. Murieron 194 personas. La mayoría murió por los gases tóxicos y no por las llamas. Había entre tres y cuatro veces más público que el autorizado para 1.031 personas, y algunas salidas estaban cerradas con candado y alambre. Para cualquier bombero argentino, esa noche es la referencia obligada.

El escenario: la carga de fuego más alta del edificio

En un teatro con boca de escena (proscenio), la caja escénica funciona como una chimenea. Es un volumen alto, lleno de telones, bambalinas, decorados de madera, telas pintadas y equipos de iluminación que calientan mucho. Ahí un fuego crece rápido. Cuando la capa de humo llega a unos 500–600 °C y el piso recibe alrededor de 20 kW/m² de calor, puede producirse el flashover (inflamación generalizada). En un espacio con tanto material colgando, eso pasa en pocos minutos.

  • Telones y textiles: tienen que aprobar el ensayo de propagación de llama de NFPA 701 (método 1 para telas livianas y método 2 para telas pesadas o en varias capas). En Europa se usan la EN 13773 para cortinas y la EN 13501-1, que clasifica la reacción al fuego (en la práctica se pide B-s1,d0 o mejor). En Argentina, la reacción al fuego de materiales se ensaya según la familia de normas IRAM 11910.
  • El ignífugo se pierde con el tiempo: los tratamientos que se aplican después de fabricada la tela se van con el lavado, la humedad y los años. Pidan el certificado y la fecha del último tratamiento. Si no hay papeles, ese material se considera combustible.
  • Espumas y revestimientos acústicos: el poliuretano sin protección ignífuga gotea encendido, propaga la llama por el techo y larga monóxido de carbono (CO) y ácido cianhídrico (HCN). Una sola bocanada de ese humo puede dejar a una persona inconsciente.
  • Pirotecnia y efectos de llama: la NFPA 1126 regula la pirotecnia frente a público cercano y la NFPA 160, los efectos de llama. Las dos exigen distancias de seguridad, un operador habilitado, una prueba previa y extintores o líneas listas para usar. Si hay pirotecnia sin permiso, el show no sigue.

Protecciones activas y pasivas de la caja escénica

La NFPA 101 (Código de Seguridad Humana), en los capítulos 12 y 13 sobre lugares de reunión pública, pide varias cosas para los escenarios con proscenio:

  • Telón cortafuego en la boca de escena, de cierre automático, instalado y probado según NFPA 80 (capítulo de cortinas de seguridad contra incendios). Debe bajar en el orden de los 30 segundos y cerrar con buen sello en los laterales y el piso. Como alternativa se acepta un sistema de diluvio (deluge) sobre la boca.
  • Rociadores según NFPA 13 en el escenario, debajo del escenario, en el telar y en los depósitos de utilería.
  • Exutorios o ventilación de humo en el techo de la caja escénica. Como referencia, el área libre suele ser cercana al 5 % de la superficie del escenario. Su función es sacar el humo hacia arriba antes de que llegue a la sala. El control de humo se diseña según NFPA 92.
  • Detección y alarma según NFPA 72. En salas grandes conviene que los avisos sean por voz con mensajes pregrabados, porque la gente reacciona mejor a una orden clara que a una sirena.

Vías de escape bajo presión de público

En estos lugares la evacuación es el problema central. La NFPA 101 da números concretos para revisar en una inspección:

  • Carga de ocupación: se calcula 0,65 m² por persona en áreas de uso concentrado sin asientos fijos y 0,46 m² por persona si el público está parado. Un salón de 400 m² libres con público parado admite unas 870 personas, no más.
  • Ancho de salida: se calculan 5 mm por persona en pasillos y puertas a nivel y 7,6 mm por persona en escaleras. Para 870 personas hacen falta unos 4,35 m de puertas en total, repartidos en salidas alejadas entre sí.
  • Acceso principal: tiene que poder evacuar al menos la mitad de la ocupación, porque la gente tiende a salir por donde entró.
  • Distancia de recorrido: como máximo 61 m hasta una salida sin rociadores y 76 m con rociadores.
  • Herrajes antipánico: son obligatorios a partir de 100 ocupantes. En Europa se rigen por la EN 1125 (y la EN 179 para salidas de emergencia sin público masivo). Las puertas tienen que abrir en el sentido de la evacuación. No puede haber candados, cadenas ni pasadores mientras haya público adentro.
  • Iluminación de emergencia: debe durar como mínimo 90 minutos y dar un promedio inicial de 10,8 lux sobre el recorrido. La señalización de salida tiene que estar iluminada, según IRAM 10005 para colores y señales.

En Argentina, además, rigen la Ley 19.587 y su Decreto 351/79 (Anexo VII), junto con los códigos de edificación y las ordenanzas de habilitación de cada municipio. Desde Cromañón muchas jurisdicciones endurecieron sus requisitos. Conozcan los de su partido.

Táctica para la dotación

  • Primero la gente: al llegar, lo prioritario es abrir y mantener despejadas todas las salidas. Una puerta trabada o una salida con gente apretada mata más que el fuego.
  • Bajen el telón cortafuego si no bajó solo y abran los exutorios del escenario. Separar el escenario de la sala da minutos para evacuar.
  • Equipo autónomo desde el ingreso: en un incendio con poliuretano o textiles sintéticos, el CO y el HCN superan los valores letales muy rápido. Los rescatados necesitan oxígeno y hay que avisar a la emergencia médica que puede haber intoxicación por cianuro.
  • Ataque coordinado con la ventilación: no rompan ventanas al azar. Ventilen por arriba (por el telar) y avancen desde la sala hacia el escenario, con chorro de niebla para enfriar la capa de humo.
  • Atención a lo que pueda caer: varas, reflectores y decorados colgados de un telar caliente se pueden desprender.

Prevención: donde más se puede hacer

Las inspecciones previas a cada temporada o evento masivo son donde el cuerpo de bomberos puede salvar más vidas. Revisen los certificados de los textiles, prueben el telón cortafuego, abran cada puerta de emergencia, cuenten la gente que entra y no acepten pirotecnia sin permiso. En estas salas los incendios crecen rápido y la gente entra en pánico, así que lo que no se controló antes de la función después no se arregla.

Foto: Peter Herrmann / Unsplash