Protocolo ante amenaza de artefacto explosivo — el rol del cuartel en el perímetro de seguridad
El cuartel no desactiva: asegura
Ante un aviso de artefacto explosivo, la tentación del bombero voluntario es hacer algo. El protocolo dice lo contrario: la única intervención técnica sobre el artefacto corresponde a la brigada de explosivos —Brigada de Explosivos de la Policía Federal, Escuadrón de Explosivos de Gendarmería Nacional o la unidad provincial competente—. El rol del cuartel es el perímetro, y ese rol es tan técnico como cualquier maniobra de ataque. Mal ejecutado, suma víctimas: en los eventos con artefactos explosivos improvisados (AEI), una proporción significativa de los heridos graves es personal de respuesta mal posicionado.
Marco normativo aplicable
- NFPA 470 (2022): competencias para respondedores ante materiales peligrosos y armas de destrucción masiva; consolidó las viejas NFPA 472, 473 y 1072. Define el nivel Operaciones —acciones defensivas, sin contacto con el dispositivo— que es exactamente el techo operativo de un cuartel sin brigada antiexplosivos.
- NFPA 1561, hoy integrada en la NFPA 1550 (2024): sistema de comando de incidentes, cadena de mando única y rendición de cuentas del personal en zona caliente.
- NFPA 1660 (2024): gestión de emergencias, continuidad y crisis; marco de los planes de evacuación de los edificios que reciben la amenaza.
- EN 469 y EN 443: ropa y casco de intervención estructural. Ninguna de las dos certifica protección antifragmento.
- NIJ 0117.01: estándar de referencia para trajes antibomba, equipos de 30 a 40 kg y uso exclusivo de personal especializado. Los ensayos de fragmentos se expresan como V50 según STANAG 2920.
- IRAM 10005: colores y señales de seguridad para demarcación de zonas; IRAM-ISO 45001 (ex IRAM 3800) para la gestión de seguridad y salud del cuartel.
- Ley 19.587 y Decreto 351/79, más Ley 25.054 de Bomberos Voluntarios y Ley 27.287 (SINAGIR), que encuadran la articulación con Defensa Civil y las fuerzas de seguridad.
Distancias de aislamiento
El perímetro se define por carga estimada, no por intuición. La tabla de distancias de resguardo ATF/DHS, de uso internacional, fija dos anillos: evacuación obligatoria (zona de letalidad por onda y fragmentos) y perímetro preferente (riesgo de vidrios proyectados):
- Artefacto tipo caño, 2,3 kg: 21 m / 366 m.
- Chaleco explosivo, 9 kg: 33 m / 518 m.
- Portafolio o mochila, 23 kg: 46 m / 564 m.
- Automóvil compacto, 227 kg: 98 m / 457 m.
- Camioneta tipo van, 1.814 kg: 195 m / 838 m.
- Camión de reparto, 4.536 kg: 263 m / 1.143 m.
Regla práctica: si no conocés la carga, trabajá con el escalón inmediato superior al que supongas. Y tené presente que la sobrepresión escala con la raíz cúbica de la masa de explosivo: duplicar la distancia no baja la presión a la mitad, la baja bastante más. Cada metro de cordón que ganás rinde.
Qué produce la explosión en el cuerpo y en el edificio
- 7 kPa (1 psi): rotura generalizada de vidrios. Es el umbral que define el perímetro externo y la razón por la que se aleja a la gente de las ventanas en lugar de asomarla.
- 35 kPa: rotura de membrana timpánica en un porcentaje relevante de expuestos y daño estructural severo en mampostería.
- 70 a 100 kPa: umbral de lesión pulmonar por onda (blast lung), la causa de muerte diferida más traicionera; el paciente camina, habla y se descompensa horas después.
La fragmentación no respeta esa curva: un fragmento primario conserva energía letal mucho más allá del radio de sobrepresión peligrosa. Por eso el personal se ubica detrás de cobertura dura —mampostería, terraplén, bloque motor de la unidad— y nunca en línea de vista directa con el artefacto.
Silencio de radiofrecuencia
Los AEI con iniciación remota pueden activarse por emisión. Mientras no esté declarado seguro el entorno: no transmitir VHF/UHF ni usar celulares a menos de 50 m del dispositivo sospechoso, y preferentemente fuera del cordón interno completo. La coordinación se hace por enlace físico, mensajería cara a cara o radio desde el puesto de comando. Tampoco se accionan llaves ni se cortan circuitos eléctricos sobre el artefacto o en su proximidad.
Las cinco C
- Confirmar la amenaza sin aproximarse ni manipular; validar descripción y ubicación con el denunciante o el testigo.
- Despejar: evacuar por rutas que no pasen junto al artefacto, hacia puntos de reunión chequeados previamente.
- Cordonar con doble anillo, un único punto de acceso y planilla de control de personal.
- Controlar: tránsito, prensa, curiosos y silencio de RF.
- Comprobar: búsqueda de artefactos secundarios en los lugares obvios de concentración —puesto de comando, zona de triage, ruta de aproximación, estacionamiento de unidades—. Es el error clásico: el primer dispositivo junta gente, el segundo la mata.
Posicionamiento y disponibilidad
Las unidades se estacionan fuera de la línea de vista, con el frente hacia la salida, sin bloquear la ruta de la brigada de explosivos ni el acceso de las ambulancias. Se tiende línea en espera —sin cargar— para incendio posdetonación, y se designa de antemano un punto de reunión alternativo a unos 100 m del primero, porque si el principal queda dentro del radio de efectos, lo perdés justo cuando lo necesitás. El cuartel aporta además apoyo de agua y espuma, iluminación, descontaminación básica y rescate estructural posterior, siempre bajo orden del comando del incidente.
Lo que no se hace
- No se mueve, moja, cubre ni fotografía de cerca el artefacto.
- No se aplica agua ni espuma sobre un dispositivo sin detonar.
- No se reduce el perímetro por presión del propietario del inmueble, de un funcionario o de la prensa.
- No se reingresa sin declaración formal de área liberada por la autoridad antiexplosivos.
El perímetro bien puesto es la maniobra. Si al cierre del operativo el cuartel no tocó nada y volvieron todos, el trabajo fue impecable.
Foto: Grianghraf / Unsplash