Trajes forestales wildland (NFPA 1977): por qué el EPP de incendio forestal no es un estructural liviano
Dos fuegos distintos, dos trajes distintos
En muchos cuarteles todavía se sale a un incendio de pastizal o de monte con el estructural puesto, porque es lo que hay. Parece lo más seguro, pero no lo es. El traje estructural está pensado para minutos de exposición a calor extremo dentro de una estructura. El forestal está pensado para jornadas de 8 a 14 horas caminando, cavando línea y subiendo laderas, con calor radiante intermitente y un esfuerzo físico enorme. En el incendio forestal, el que más bomberos saca de la línea es el estrés térmico, no la llama. La NFPA 1977 existe justamente por esa diferencia.
Qué es la NFPA 1977
La NFPA 1977, Standard on Protective Clothing and Equipment for Wildland Fire Fighting and Urban Interface Fire Fighting, fija los requisitos de diseño, desempeño y certificación del EPP forestal: prendas (camisa, pantalón o mameluco), casco, guantes, calzado, protección ocular, capuchas o cubrenucas y, desde la edición 2011, también los refugios ignífugos (fire shelters). Las últimas ediciones también tienen en cuenta la interfase urbano-forestal, que es el escenario típico de muchas zonas de Córdoba, la Patagonia y el NOA.
Un dato a tener en cuenta: con el proceso de consolidación de normas de NFPA, el contenido de la 1977 se está integrando en la NFPA 1877, que hasta ahora cubría la selección, el cuidado y el mantenimiento de ese mismo equipo. Para el comprador no cambia lo central: lo que hay que pedir es una etiqueta de certificación que nombre la norma y su edición.
Diferencias técnicas con el estructural (NFPA 1971 / EN 469)
- Capas: el estructural certificado por NFPA 1971 tiene tres capas obligatorias: tela exterior, barrera de humedad y forro térmico. El forestal es, en general, de una sola capa y sin barrera de humedad, para que el cuerpo pueda largar calor y sudor.
- Protección térmica (TPP): la NFPA 1971 exige un TPP mínimo de 35 cal/cm² para el conjunto. Una tela forestal típica de una capa queda muy por debajo, en el orden de 10 a 13 cal/cm². Por eso un traje forestal nunca sirve para entrar a una estructura.
- Peso y respirabilidad: un estructural completo pesa entre 3 y 4 kg. Una muda forestal de aramida (Nomex IIIA o mezclas aramida/FR) de unos 150 a 220 g/m² pesa menos de 1,5 kg en total.
- Resistencia a la llama: la tela tiene que pasar el ensayo vertical ASTM D6413, con una carbonización de 100 mm como máximo y una postcombustión de 2 segundos como máximo, sin fundirse ni gotear.
- Resistencia al calor: los materiales se exponen a 260 °C durante 5 minutos y no pueden fundirse, encenderse ni encogerse más de lo que permite la norma.
La referencia europea: EN ISO 15384
Si el proveedor es europeo o asiático y certifica por normas CE, la equivalente es la EN ISO 15384:2020, que reemplazó a la vieja EN 15614:2007. Pide propagación limitada de la llama según ISO 15025, ensayo de calor radiante según ISO 6942, resistencia al calor a 260 °C y, lo más importante, una resistencia al vapor de agua (Ret) baja, de 10 m²·Pa/W como máximo. Como comparación, la EN 469 nivel 2 para estructural admite hasta 30 m²·Pa/W, porque ahí lo que manda es la protección y no la respirabilidad.
En Argentina no hay una norma IRAM específica que se use de forma general para ropa forestal. En la práctica, los cuerpos y las federaciones toman NFPA o EN como referencia técnica. Los EPP que se comercializan en el país están alcanzados por el régimen de certificación de la Resolución SRT 896/99. A la hora de comprar, pedí siempre el certificado del laboratorio, no solo la ficha comercial.
El resto del equipo según NFPA 1977
- Casco: más liviano que el estructural, con barbijo y compatible con antiparras y cubrenuca.
- Calzado: botas de cuero con caña de al menos 8 pulgadas (203 mm), suela con taco resistente al calor y cordones. Una bota de goma estructural en una ladera es pedir una torcedura o una ampolla que te saca del turno.
- Guantes: de cuero o cuero/aramida, que dejen agarrar herramientas manuales como Pulaski, McLeod o batefuegos.
- Protección ocular y respiratoria: antiparras certificadas y cubrenuca o capucha. Un barbijo común no protege del humo: el monóxido de carbono pasa igual.
- Refugio ignífugo: es el último recurso, no una herramienta táctica. Si el cuartel lo incorpora, tiene que incorporar también el entrenamiento para desplegarlo en menos de 30 segundos.
Errores frecuentes en el cuartel
- Ropa interior sintética: el poliéster y el nylon se funden sobre la piel. Debajo del forestal va algodón o prendas FR.
- Traje ajustado: la cámara de aire entre la tela y el cuerpo es parte de la protección. Hay que comprar holgado y con las mangas siempre bajas.
- Lavarlo con suavizante o lavandina: deteriora la fibra y deja residuos inflamables. Seguí las indicaciones del fabricante y los criterios de la NFPA 1877 para inspección y retiro de servicio.
- Arremangarse por el calor: justamente para eso el traje es liviano. El antebrazo descubierto es la quemadura más común en la línea.
- Usar el forestal en un incendio de vivienda en la interfase: si hay que entrar a una estructura, va el estructural y el equipo de respiración autónomo. Sin excepciones.
Qué pedir al comprar
Antes de cerrar una compra, pedí esto: la etiqueta cosida con la norma y su edición (NFPA 1977 o EN ISO 15384), el certificado de un laboratorio de tercera parte, la composición y el gramaje de la tela, los talles reales con tabla de medidas y la disponibilidad de repuestos. Un traje forestal bien elegido no reemplaza al estructural ni lo imita. Es otra herramienta, para otro fuego, y conviene tratarlo así desde el presupuesto del cuartel.
Foto: Jay Heike / Unsplash